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Desde su nacimiento sagrado en Jerusalén hasta el florecimiento de sus raíces espirituales en los enclaves de Paraguay, el Temple ha servido de baluarte inamovible de los valores fundamentales de honor y fe. Conozca nuestra historia cronológica:
⚔️ Reseña Histórica del Gran Priorato de la Orden del Temple Paraguay (2004–2026)
Non nobis, Domine, non nobis, sed Nomini Tuo da gloriam.
¡Viva Dios, Santo Amor!
I. Adviento: El Día en que Paraguay Escuchó las Campanas del Temple
El 28 de noviembre de 2004, Paraguay amaneció bajo un signo celestial. Era Adviento, tiempo de preparación para la llegada de Cristo, el Sol Invictus, el Salvador que vence las tinieblas. La Iglesia Universal celebraba el renacimiento espiritual, y en ese mismo día, en la humilde y luminosa Parroquia San Juan Bautista de Villa Hayes, se encendió una llama que cambiaría la historia templaria en Hispanoamérica.
Las campanas repicaban como si anunciaran un misterio antiguo. La cruz se erguía como estandarte de resurrección. Y allí, en ese santuario apartado del ruido mundano, Damas, Caballeros y Sargentos recibieron la primera investidura templaria oficial en Hispanoamérica, entre ellos, Enrique Benítez Haedo, Omar Laterza Escudero, Antonia Escudero Portela, Sandra Ostertag, Fernando Aquino Kaleniuzka, Richard Enzo Medina, Santiago Vera Kennedy, Isabelino Lugo, Padre Roque Fernandez, y otros — bajo la guía del entonces Comendador — hoy Gran Prior Emérito— José Antonio Riquelme Escudero.
El Temple renacía en Paraguay en el mismo día en que la Iglesia proclama: “El Espíritu sopla donde quiere.” Y así sopló.
II. La Prueba: Sombras que Intentaron Apagar la Luz (2004–2006)
Como enseñaba San Bernardo de Claraval, los espíritus que pueblan los aires nunca descansan. Y así fue.
En los primeros dos años, cuando la Orden apenas daba sus primeros pasos, grupos externos —movidos por ambición, hipocresía y de esa ilusión de poder que nubla — intentaron infiltrarse en la naciente Milicia Cristica. Se disfrazaron de hermanos, se mezclaron entre los templarios, acaso como aquellos que buscaron su condena en el siglo XIV, actuando en la clandestinidad, manipularon, inventaron cargos, sembraron división y maledicencia.
Portaban como escudos la mentira. Empuñaban como armas la soberbia.
Y caminaban entre los templarios como si fueran uno más.
La joven Orden paraguaya enfrentó una cruzada espiritual real: una batalla contra la oscuridad que se oculta se disfraza y se desliza entre los justos.
Pero el Temple no cayó. Nuestra Dama, la Virgen María, protectora eterna de los Caballeros Pobres de Cristo, cubrió con su manto a los hermanos. Cristo, el Sol Invictus, iluminó lo que estaba oculto. La verdad emergió. La luz venció.
III. La Victoria del Espíritu: Reconocimiento Mundial (2005)
En medio de la tormenta, llegó la confirmación que selló la legitimidad del Temple paraguayo.
En 2005, el Príncipe Regente y Gran Maestre del Temple en el Mundo, S.A.E. Don Fernando Pinto de Sousa Fontes, reconoció oficialmente al Gran Priorato de la Orden del Temple Paraguay y a su Gran Prior ++F. José A. Riquelme Escudero, como miembro legítimo de la OSMTH–OSMTJ (Porto), más tarde lo nombraría como Caballero Gran Cruz (2008) y su Legado Magistral para todo America (2012)
Este reconocimiento internacional no solo validó la institucionalidad paraguaya: la elevó como baluarte de lealtad, tradición y mística templaria en Hispanoamérica.
El Temple Paraguay salió de la prueba más fuerte, más puro y más luminoso.
IV. La Expansión: Acción Social, Educación y Mística (2006–2026)
Superada la prueba, la Orden dedicó su energía a su verdadera misión:
El Temple paraguayo se convirtió en casa de sabiduría y compasión, heredera del espíritu de los antiguos Compañeros Pobres de Cristo.
V. Conducción Actual: El Gran Prior Emérito y el Fons Honorum
Hoy, en el año 2026, la Orden del Temple Paraguay continúa su camino bajo nuevas autoridades.
El Gran Prior Emérito, KGCTJ ++F. SED José Antonio Riquelme Escudero, ejerce un rol de guía, apoyo y asesoramiento, con el propósito de que la conducción actual:
Su función es custodiar la esencia, la tradición y la mística que dieron origen al Temple paraguayo, garantizando que la Orden permanezca fiel a su linaje y a su misión.
VI. Lemas Eternos
La Orden del Temple Paraguay sostiene hoy dos expresiones que resumen su espíritu:
Non nobis, Domine, non nobis, sed Nomini Tuo da gloriam.
No a nosotros, Señor, sino a Tu Nombre sea la gloria.
¡Viva Dios, Santo Amor!
Grito ancestral de la Orden Interior del Temple, herederos discretos del amor cortes y divino de la caballería espiritual.
VII. Epílogo: La Advertencia del Temple
La historia enseña que la oscuridad nunca se detiene. Siempre se disfraza. Siempre se oculta. Siempre busca mezclarse entre los justos, caminar a su lado, ofrecer una mano traicionera.
Por eso, como Milicia Cristica, los templarios deben velar siempre sus armas, mantenerse atentos, discernir los espíritus, y sostener la buena lucha.
La misma lucha que quedó marcada en la historia con un grito que aún resuena en el alma templaria: Deus Vult.
Nuestra legitimidad deviene del reconocimiento formal de las líneas de sucesión caballerescas. El Gran Priorato Emérito de Paraguay mantiene relación a nivel local con el Gran Priorato activo, asi como con las Ordenes internacionales de la OSMTH - OSMTJ, certificando que los preceptos caballerescos no se contaminen.
Hugues de Payens junto a ocho nobles caballeros fundan los "Pobres Caballeros de Cristo" para proteger a los peregrinos en Tierra Santa. El Rey Balduino II les concede cuarteles en el Templo de Salomón, de donde toman el nombre de "Templarios".
Bajo el Concilio de Troyes, y gracias al patrocinio e influencia teológica de San Bernardo de Claraval, se aprueba formalmente la Regla Latina. Reciben su uniforme definitivo: el manto blanco puro acentuado con la emblemática Cruz Roja Pattée.
El colapso militar de las plazas cristianas en Levante y la pérdida del Reino de Jerusalén impulsan la relocalización táctica de la Orden a Chipre, redirigiendo su enfoque hacia Europa, donde forjan redes bancarias y comerciales sin precedentes.
Felipe IV "El Hermoso", acorralado por enormes deudas financieras, asesta un golpe sorpresa encarcelando y confiscando los templos. La bula papal "Vox in excelso" suspende temporalmente a la Orden. Jacques de Molay, último Gran Maestre medieval, fallece en 1314.
Tras siglos de fructífera discreción, los caballeros resurgen públicamente en Francia liderados por Bernard-Raymond Fabré-Palaprat. El Emperador Napoleón Bonaparte otorga su beneplácito legal y formal, allanando el camino para la constitución de la OSMTH actual.
En construccion.....